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Primer Podcast Educativo de Chile. Producido y Presentado por el Profesor Carlos Toledo Vedugo www.carlostoledo.cl

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    385  El Pinguino Friolento

    En el último rincón del mundo, al sur de Chile, vivía un
    pingüino llamado Gonzalo.
    Él siempre estaba tiritando de frío y andaba muy abrigado
    con gorro, bufanda y guantes de lana. Por eso, todos los
    llamaban Brrr, el pingüino friolento.
    Brrr se lo pasaba encerrado en su refugio, al lado de la
    fogata, comiendo sardinas en conserva, leyendo revistas de
    turismo y soñando con viajar al norte, tal vez a Tongoy o a
    Antofagasta, porque una gaviota le había contado que allá
    hacía mucho calor.
    Brrr se sentía muy solo cuando miraba por la ventana y veía a
    sus amigos nadando, esquiando o deslizándose en la nieve.
    Pero cada vez que Brrr metía una pata al agua, se entumía
    de frío, terminaba enfermo en cama, con ebre, tomando
    limonada caliente y usando guatero.
    Realmente Brrr no soportaba más, así es que un día decidió
    hacer su viaje. En cuanto el sol se asomó por entre los hielos
    eternos, Brrr se abrigó con su traje de pingüino impecable
    y puso en su mochila: un traje de baño, bronceador, lentes
    de sol y una foto de la playa del norte donde soñaba pasar
    el resto de su vida.
    En su despedida, sus familiares y amigos hicieron un brindis
    de limonada con hielos milenarios. Brrr se zambulló de un
    piquero y muchos pingüinos lo acompañaron nadando
    unas cuantas millas.
    El pingüino Brrr nadó por muchas horas, por muchos días,
    por varias semanas y el agua seguía estando muy, pero muy
    helada. De cuando en cuando, se detenía a descansar en
    algún hielo otante y miraba hacia el norte, buscando el sol.
    Brrr
    Brrr Gonzalo
    gorroguantesestufafogatacalcetines
    Una mañana, zambulléndose tras unos calamares, sintió que él y su desayuno eran
    elevados por los aires dentro de una red. Había llegado sin querer a la cubierta de un
    barco pesquero. Cuando los pescadores lo vieron, Brrr solo atinó a decir ¡brrr- brrr! La
    tripulación, desde ese día también lo llamó Brrr.
    Brrr trabajó como ayudante de cocina y aprendió a hacer caldillo de congrio y
    pescado frito. Así, después de muchos días de viaje, dejaron atrás el blanco de la
    nieve.
    De pronto, Brrr vio un pueblo costero lleno de colores, de gaviotas y pelícanos, de
    hombres que cargaban canastos repletos de pescados y mariscos, de niños que se
    mojaban los pies y arrancaban de las olas y de gente que tomaba el sol tendida en
    la arena.
    Corriendo lo más rápido que le permitían sus patitas, Brrr fue a la cabina del capitán
    a buscar su mochila. Sacó la foto que traía y la miró sorprendido: ¡Era el mismo lugar
    de sus sueños! Brrr por n había llegado al norte.
    Maga Villalón (Adaptación).

    Direct download: 05_El_Pingino_Friolento_dic_2015.mp3
    Category:Lecturas Educacion Basica -- posted at: 12:00pm VET
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